lunes, noviembre 12, 2012

ASOMBRO CONSTERNADO



La tristeza es un cántaro con sed
un cincel en busca de una piedra
un adagio en silencio de cuerdas
una lágrima que se quiebra en el
vitral de un iris

Un tiempo detenido en el umbral
de un segundo un aposento donde
no ingresa el hilo de un cometa
la certeza de que no fuimos
lo suficientemente espléndidos
como para atrapar entre nuestros
dedos el tejido laborioso de la alegría

La tristeza es el diario trajinar
por una ciudad desvanecida y sus
rostros arremolinados en un
enjambre de adioses

Es la grieta de un expaís que se abre sobre
una tierra a la que le han expropiado
sus aguas sus vientos sus aromas
y que transcurre a la inversa de la luz
en busca de algún consuelo inexistente

La tristeza es esta quietud que como
una prisión nos roba el sentido del vuelo
y la percepción de un camino que aún
desanda verdes en sus noches acuáticas


Es advertir que ya no resuena en las
noches el canto de la espiga
que se desgrana hasta hacerse pan
en manos del arquitecto de los sueños
que sigue aguardando otro tiempo

Es ese cerrar las pupilas al tableteo
incesante de aceros que se incrustan
cada madrugada en el paladar de los niños
que aún no han desvalijado el sabor de una
dulcería y es acallar en el silencio los ruidos
metálicos de las verjas que nos contienen

La tristeza es esta orfandad de ilusiones
en medio de rostros a los que ya no les
cabe tanta muerte como les han depositado
los días sin flor a lo largo de los pasos
que ya no tienen risa ni en la risa

La tristeza es una mano que vuela 

solitaria con sabor a alambradas 
de peces en un río sin agua y es 
este madero arrancado del bosque 
para izarle fronteras al asombro 
consternado de un espejo ciego

Y sin embargo de esta tristeza propagada 

por los desarmadores de rieles y caminos
tendrá que erguirse un paso sin anclas 

ni suelas claveteadas para derramarse como
una centella sobre estos tiempos obscuros 
hasta que se enciendan los faroles en los 
párpados de los niños que aún no han nacido

texto y foto

mery sananes / 2009

2 comentarios:

Fernando Bellido Pelegrina dijo...

Asombrosa fotografía, Mery, un abrazo.

Bea dijo...

Mi bella Mery yo que tengo la tristeza tan ģalopante en estos momentos tu escrito me ha llegado almaca la intensidad de mi tristeza de mi nostalgia de mi saber y buscar el como el porque y donde naugragia esta tristeza que bello escrito para tocar las moleculas mas intensas y disvaridas de mi ser besos por llagar al tuetano de el umbral de mi tristeza un beso grande gracias por darle razon a la tristeaza que se matiza en mil colores te quiero tu unicornio bea